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La maleta estaba lista en la puerta: Por qué decidí quedarme

Pensé que el amor se había acabado para siempre. No sabía que apenas estaba a punto de comenzar bajo una nueva luz.
14 de abril de 2026 por
La maleta estaba lista en la puerta: Por qué decidí quedarme
Jeaninne Mancheno
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Hay un sonido específico que hace una maleta al cerrarse cuando sabes que no vas a volver. Es el sonido de la rendición. Durante meses, me convencí de que "merecía ser feliz" y que esa felicidad estaba en cualquier lugar lejos de mi cónyuge. El ambiente en casa era gélido, un invierno perpetuo donde cada palabra era un arma.

Muchos amigos me decían: "Si ya no sientes nada, vete". El mundo nos enseña que el amor es un sentimiento volátil, una emoción que llega y se va como el clima. Pero en MUC aprendí una verdad que salvó mi hogar: el amor es una decisión de entrega radical, inspirada en Alguien que se entregó por nosotros cuando menos lo merecíamos.

Al participar en la comunidad, comprendí que estaba intentando amar con mis propias fuerzas agotadas. Al invitar a Cristo al centro, la maleta que estaba en la puerta comenzó a sentirse extraña. La "felicidad" que buscaba fuera era un espejismo; la verdadera plenitud estaba en la restauración de lo que Dios había unido. Trascender mi propio ego fue el primer paso. El segundo fue ver a mi pareja no como el origen de mi amargura, sino como un compañero de batalla que también necesitaba gracia.

Si hoy tienes la maleta lista, te pido que la sueltes solo por un momento. Hay un propósito sublime esperándote detrás de esa puerta que estás a punto de cerrar.

Antes de marcharte, descubre el poder de la restauración. Estamos aquí para escucharte. [Habla con un asesor de MUC hoy mismo].




La maleta estaba lista en la puerta: Por qué decidí quedarme
Jeaninne Mancheno 14 de abril de 2026
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