Cuando la confianza se rompe en mil pedazos, la respuesta lógica es barrer los restos y seguir adelante... solo. La infidelidad, la mentira o el desprecio profundo dejan cicatrices que la psicología a veces solo logra maquillar, pero no sanar. Nuestro matrimonio era un campo de cenizas. No quedaba nada en pie.
Llegamos a Matrimonios Unidos en Cristo no buscando sanar, sino buscando una explicación para nuestro dolor. Lo que encontramos fue un misterio: la capacidad de perdonar lo imperdonable. El mundo secular te dirá que eres débil si perdonas, que debes "proteger tu dignidad". Pero la dignidad más alta se encuentra en la cruz, donde Cristo perdonó a quienes lo destruían.
Entendimos que la entrega del uno por el otro no es un intercambio de méritos, sino un reflejo de una entrega mayor. Cuando ambos decidimos que nuestra relación era un territorio sagrado que valía la pena rescatar de las cenizas, ocurrió el milagro. No fue magia; fue un trabajo duro de oración, comunidad y rendición absoluta a la voluntad de Dios.
Si crees que los escombros de tu relación son demasiado grandes para ser removidos, queremos contarte que servimos a un Dios experto en resurrecciones. Nada es demasiado viejo, nada está demasiado roto para ser transformado en algo nuevo y sublime.
No permitas que las cenizas sean el final de tu historia. Ven y descubre el milagro de la restauración.
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Reconstruyendo sobre cenizas: El día que lo imposible sucedió